¿Qué se dedica?
Es el/la profesional competente en la lengua oral, castellano, y en la Lengua de Signos, cuya misión es facilitar la comunicación entre las personas sordas y oyentes, tanto individual como colectivamente, atendiéndose en todo momento al Código Deontológico en la realización de su trabajo.
¿Qué tareas realiza?
Preparar las actividades de interpretación, a fin de optimizar el resultado de la comunicación. Interpretar mensajes producidos por la persona sorda al sistema de comunicación utilizado por su interlocutor y viceversa. Contextualizar los mensajes ofreciendo la información visual relevante para que sean adecuadamente expresados y comprendidos. Realizar actividades de guía o auxiliar de movilidad de la persona sordociega en aquellas situaciones donde sean requeridas. Proporcionar información objetiva tanto del entorno físico como interpersonal para una adecuada comprensión de las situaciones y mensajes por parte de la persona sordociega. Aplicar siempre el Código Ético profesional durante el desempeño de su trabajo y guardará el más absoluto secreto sobre todo lo ocurrido después de la realización del servicio.
¿Qué formación relacionada existe?
La obtención del título oficial que certifica para ejercer como Interprete de Lengua de Signos (ILSE) se produce a través de la formación profesional reglada, que oferta, el ciclo formativo de grado superior de “Interpretación de Lengua de Signos”, ubicado dentro de la familia de Servicios Socioculturales y a la Comunidad. El objetivo de formación para el que prepara este título es el de educar a los futuros profesionales a comunicarse (y poner en comunicación con personas oyentes) mediante la lengua de signos con personas sordas y sordociegas.El desempeño de esta ocupación exige conocer en profundidad las técnicas, instrumentos y recursos de apoyo propios de la interpretación inversa y consecutiva, la aplicaciónde dichas técnicas de interpretación a la Lengua de los Signos Española y la interpretación a través del Sistema de Signos Internacional. Pero para ser interprete no basta solo con saber el sistema de signos, sino que, es necesario para una correcta interpretación conocer la psicología de la persona sorda y/o sordaciega, el vocabulario específico de los distintos ámbitos profesionales (jurídico, médico, social, tecnológico, político, etc.) y la expresión corporal aplicada a la lengua de signos así como su lingüística. El conocimiento de una Lengua Extranjera será obligatorio debido, al aumento de las necesidades de información y de las relaciones con profesionales y usuarios de otros países.La especialización del ILSE viene determinada por el ámbito de intervención (jurídico, económico, científico, etc.), para lo que se requiere una actualización permanente en el vocabulario específico, o por la técnica de interpretación (directa o inversa) más necesaria en las situaciones de interpretación. Dentro de las capacidades que debe poseer este/a profesional destacamos la estabilidad y control emocional, ya que en numerosas ocasiones va a tener que interpretar en contextos muy personales y es necesario recordar que el intérprete solo interpreta lo que la otra persona dice sin incluir juicios de valor ni opiniones personales. También debe poseer una actitud realista, ser una persona responsable, sociable, abierta, paciente, imaginativa y empática. La capacidad de observación junto con la habilidad manual forman un conjunto imprescindible para signar correctamente.
¿En qué empresas trabajar?
La comunidad sorda ha sido una de las primeras en tomar conciencia de sus peculiaridades como tal y en recurrir a la constitución de organizaciones que la representen y velen por sus derechos, facilitando con la enseñanza de la lengua de signos su comunicación con los oyentes y su inserción en la sociedad española. Esta inserción social incluye la necesidad de formar intérpretes que hagan posible el intercambio comunicativo, en el marco de las actividades personales y profesionales de dicha comunidad y conseguir así una inserción normalizada a todo tipo de ámbitos. Estos/as técnicos suelen ejercer su actividad fundamentalmente en organizaciones no gubernamentales que trabajan con personas con sordera y sordoceguera, como la ONCE (Organización Nacional de Ciegos de España) y la CNSE (Confederación Estatal de Sordos de España). Esta última posee federaciones territoriales, coincidentes, en lo posible con las Comunidades Autónomas, que a su vez gestionan las distintas asociaciones locales que pueden existir. En el caso de nuestra región se encuentra la Federación de Personas Sordas de Cantabria. Por otra parte, en España existen diversas asociaciones vinculadas a la Federación Española de Interpretes y Guías-Intérpretes (FILSE), que surge como resultado del deseo de contar con una entidad aglutinadora de los intereses de los/as intérpretes de lengua de signos y guías-intérpretes. Desde su página web puedes acceder a noticias, enlaces y a un listado de las asociaciones que la forman. Si quieres obtener una información más amplia sobre asociaciones en las que puede trabajar un ILSE, puedes consultar la guía de discapacidad que te ofrece la ONCE en dónde recoge un listado de asociaciones relacionadas con los distintos tipos de discapacidades. Dentro de las ocupaciones que se encuentran relacionadas con el Intérprete de Lengua de signos destacamos, el/la agente de desarrollo de la comunidad sorda, experto/a en comunicación de lengua de signos española, guía-interprete de personas sordociegas y/o monitor/a de personas con discapacidad.
Más información:
http://www.fundaciononce.es/WFO/Castellano/default.htm (Fundacion ONCE)
http://www.cnse.es/ (Conferacion Estatal de Personas Sordas)
http://www.filse.org/ (Federación Española de Interpretes y Guías-Intérpretes)
http:/www.once.es/guiadeladiscapacidad/opc6.htm (ONCE)
http://www.fescan.es/ (Federacion de Personas Sordas de Cantabria)
http://www.cermi.es/ (Comité Español de Respresentantes de Personas con Discapicidad)
miércoles, 27 de agosto de 2008
¿Que es Lengua de Signos de Española?
La lengua de signos española (también llamada, aunque menos frecuentemente, lengua de señas española), LSE, es la lengua gestual que utilizan principalmente los sordos españoles y personas que viven o se relacionan con ellos. Aunque no hay estadísticas plenamente fiables, se calcula que cuenta con más de 100.000 usuarios señantes, para los que un 20 ó 30 % es su segunda lengua. Está reconocida legalmente desde el año 2007. Desde un punto de vista estrictamente lingüístico, la LSE se refiere a una variedad de lengua de señas empleada en una extensa área central-interior de la península Ibérica, teniendo como epicentro cultural y lingüístico la ciudad de Madrid, con modalidades propias en algunas áreas radicadas en Asturias, Aragón, Murcia, áreas de Andalucía Occidental (Sevilla, por ejemplo) y alrededor de la provincia de Burgos. La inteligibilidad mutua con el resto de las variedades de lenguas de señas empleadas en España, incluso con la lengua gestual portuguesa, es generalmente aceptable, debido a su gran semejanza léxica. No obstante, la lengua de signos catalana (LSC), la lengua de signos valenciana (LSCV), así como las variedades andaluza oriental (Granada), canaria, gallega y vasca son las más diferenciadas léxicamente (entre el 10% y el 30% de diferencia en el uso de los sustantivos, según cada caso). Únicamente la LSC y la LSCV tienen una semejanza por debajo del 75% de media con el resto las variantes españolas, lo que las sitúa en dialectos especialmente diferentes o, incluso, se podrían considerar como lenguas, según el método filológico que se emplee.En el ámbito legal, por la Ley 27/2007 se consideran "lenguas de signos españolas", todas las variantes empleadas en España, incluso la lengua de signos de catalana (LSC), sin perjuicio de las competencias que en su reconocimiento y desarrollo ejerza la Generalitat de Cataluña. Así, la LSC tiene su propia autonomía normativa en su ámbito territorial y está explícitamente reconocida como tal en el Estatuto de Autonomía de Cataluña; en el caso valenciano, el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana se limita a especificar "la lengua de signos propia de las personas sordas". Por otra parte, la "lengua de signos española" (LSE) está reconocida explícitamente en los Estatutos de Autonomía de Andalucía y Aragón.
Más Información siguente:
http://www.boe.es/boe/dias/2007/10/24/pdfs/A43251-43259.pdf (Boletín Oficial Estado)
http://es.wikipedia.org/wiki/Lengua_de_signos_espa%C3%B1ola (Wikipedia)
http://www.cje.org/Resoluciones/Document%20Library/2003/lenguajedesignos.pdf (Consejo de la Juventud de España)
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/orgullo/sordo/elpepusoc/20071011elpepisoc_12/Tes (El Pais)
http://www.boe.es/boe/dias/2007/10/24/pdfs/A43251-43259.pdf (Boletín Oficial Estado)
http://es.wikipedia.org/wiki/Lengua_de_signos_espa%C3%B1ola (Wikipedia)
http://www.cje.org/Resoluciones/Document%20Library/2003/lenguajedesignos.pdf (Consejo de la Juventud de España)
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/orgullo/sordo/elpepusoc/20071011elpepisoc_12/Tes (El Pais)
Pedro Ponce de León

Pedro Ponce de León:
Fray Pedro Ponce de León fue un pedagogo y monje benedictino español nacido a principios del siglo XVI (en cualquier caso antes de 1508) en la localidad leonesa de Sahagún. Murió el 29 de agosto del año 1584. Fue responsable de la educación de varios niños sordos en el monasterio burgalés de San Salvador de Oña. Aunque generalmente se le conoce como el primer educador de sordos del mundo esto no es del todo correcto, puesto que en la misma Castilla se le anticipó varios años fray Vicente de Santo Domingo (Domingo de Zaldo), fraile jerónimo del que apenas tenemos datos. Su método se conoce con certeza sólo a partir del hallazgo, en 1986 y en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, de un manuscrito suyo donde relata los rudimentos del mismo. Antes, todo eran especulaciones acerca de que si su método era oral, o si fue plagiado y publicado por Juan de Pablo Bonet y Manuel Ramírez de Carrión, teorías éstas acreditadas como falsas o improbadas, pues no consta acreditado que Ponce de León enseñara a hablar: solamente está documentado que, primeramente, enseñaba a sus alumnos a escribir mientras les señalaba con el dedo índice de la mano derecha las letras figuradas en su mano izquierda (alfabeto bimanual) y luego los objetos identificados o rotulados con su respectivo nombre; después, les hacía repetir manualmente y por escrito, por este orden, las palabras que correspondían a los objetos. Se le atribuye la invención de esta arte, aunque hay documentados antecedentes en Italia dos siglos antes, y en la misma Castilla, fray Vicente de Santo Domingo enseñaba el arte de la pintura a Juan Fernández de Navarrete, el Mudo. También se le atribuye, también sin pruebas, la autoría de un libro inexistente, Doctrina para los mudos–sordos. Hoy en día existen muchos colegios e instituciones relacionadas con la educación especial, especialmente en España e Iberoamérica, que reciben el nombre de este benedictino.
Fray Pedro Ponce de León fue un pedagogo y monje benedictino español nacido a principios del siglo XVI (en cualquier caso antes de 1508) en la localidad leonesa de Sahagún. Murió el 29 de agosto del año 1584. Fue responsable de la educación de varios niños sordos en el monasterio burgalés de San Salvador de Oña. Aunque generalmente se le conoce como el primer educador de sordos del mundo esto no es del todo correcto, puesto que en la misma Castilla se le anticipó varios años fray Vicente de Santo Domingo (Domingo de Zaldo), fraile jerónimo del que apenas tenemos datos. Su método se conoce con certeza sólo a partir del hallazgo, en 1986 y en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, de un manuscrito suyo donde relata los rudimentos del mismo. Antes, todo eran especulaciones acerca de que si su método era oral, o si fue plagiado y publicado por Juan de Pablo Bonet y Manuel Ramírez de Carrión, teorías éstas acreditadas como falsas o improbadas, pues no consta acreditado que Ponce de León enseñara a hablar: solamente está documentado que, primeramente, enseñaba a sus alumnos a escribir mientras les señalaba con el dedo índice de la mano derecha las letras figuradas en su mano izquierda (alfabeto bimanual) y luego los objetos identificados o rotulados con su respectivo nombre; después, les hacía repetir manualmente y por escrito, por este orden, las palabras que correspondían a los objetos. Se le atribuye la invención de esta arte, aunque hay documentados antecedentes en Italia dos siglos antes, y en la misma Castilla, fray Vicente de Santo Domingo enseñaba el arte de la pintura a Juan Fernández de Navarrete, el Mudo. También se le atribuye, también sin pruebas, la autoría de un libro inexistente, Doctrina para los mudos–sordos. Hoy en día existen muchos colegios e instituciones relacionadas con la educación especial, especialmente en España e Iberoamérica, que reciben el nombre de este benedictino.
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